¿La limpieza dental con ultrasonidos puede dañar nuestro esmalte o desprender un empaste?
No.
El esmalte es el tejido más duro de todo nuestro organismo, incluso más que el propio hueso. Para poder perforar el esmalte, es necesario el uso de fresas a altas revoluciones.
El ultrasonido consigue desprender y eliminar el sarro a través de su vibración, por lo que bajo una potencia adecuada, no altera la superficie del esmalte; ni lo raya ni lo agujerea. Sin embargo, es importante irrigar con abundante agua para evitar el sobrecalentamiento del diente.
Un empaste en buenas condiciones no sufre ningún daño durante la limpieza, por tanto si en algún caso se desprendiera, es que no estaba en buenas condiciones y necesitaba ser reparado.
¿La radiación de las radiografías dentales representa un riesgo para la salud general?
Los riesgos son prácticamente nulos si se cumple con las normas de protección. (Buen ajuste de los parámetros y uso de delantal o collarín plomado en embarazadas, niños y pacientes con problemas tiroideos).
La dosis que irradian las radiografías intraorales es mínima (0,005msv) y equivale aproximadamente a comer dos plátanos (0,004msv).
Las radiografías panorámicas, tienen unas 4 veces más radiación que las intraorales (3 msv), sin embargo, equivale a realizar un viaje en avión (4 msv).
Un CBCT (escáner) presenta 5msv de radiación que sigue siendo inferior a vivir en un edificio de ciudad (7msv).
¿Se considera el Flúor seguro y efectivo para nuestros dientes?
Está demostrado que el Flúor protege los dientes de la caries dental por eso se emplea en bajas concentraciones en el agua (entre 0,7-1,2ppm) y en los dentríficos dentales (1100-1200ppm). Sin embargo, se debe limitar su consumo ya que un exceso de flúor puede representar un riesgo para la salud (más de 4mg/día en adultos).
*Se pueden considerar los suplementos de flúor en individuos con alto riesgo de caries y cuyas aguas por ejemplo no estén fluoradas.
El embarazo y la pérdida dental. ¿Un mito o una realidad?
Se trata de una falsa creencia ya que el embarazo en sí, no provoca de forma directa la pérdida dentaria. Sin embargo, sí es cierto que durante el embarazo se dan una serie de cambios en el organismo que pueden influir negativamente en nuestra salud oral en caso de no tener cuidados específicos.
Durante el embarazo nuestra condición física y psíquica cambia; se pueden presentar cambios hormonales, alimenticios, emocionales, puede variar nuestro ciclo circadiano (sueño…), nuestra microbiota oral etc. Todos estos cambios pueden repercutir en nuestros hábitos de cuidado oral y por ende, producir alteraciones.
Por ejemplo, una mayor ingesta de azúcares debido a los “antojos” puede influir en la aparición de nuevas caries. También, comer de forma más frecuente, representa tener los dientes con placa bacteriana durante más tiempo, lo que aumenta la probabilidad de desarrollar gingivitis. Incluso, los vómitos y las náuseas, influyen negativamente en nuestro esmalte. Por esto, se recomienda con más razón visitar al dentista durante el embarazo y hacerse una profilaxis dental.
¿Se pueden hacer tratamientos con anestesia durante el embarazo?
Siempre que se empleen de forma adecuada, no representa un riesgo mayor al habitual durante la gestación.
¿Se pueden realizar radiografías durante el embarazo?
Sí, en caso de que sea imprescindible para el diagnóstico dental en casos de urgencia como por ejemplo en infecciones severas, ya que prima la salud general. Sin embargo, se deben evitar en el 1º y 3º trimestre del embarazo ya que durante estos periodos se presenta una mayor actividad fetal genética.
¿Se debe tratar las caries en los dientes de leche?
Sí, en caso de que su período de exfoliación sea mayor a 3-6 meses.
Mantener dientes con caries en boca durante largo tiempo no es beneficioso. Por un lado, estamos contaminando de bacterias infecciosas el resto de piezas sanas y por otro, las caries se van extendiendo pudiendo provocar infecciones e incluso afectar a las piezas definitivas que van a erupcionar después.
Lactancia materna y caries tempranas.
Se trata de otro falso mito. NO EXISTE EVIDENCIA CIENTÍFICA de que la lactancia materna produzca caries infantil. Esto se debe a que la leche materna no presenta componentes cariogénicos sino más bien todo lo contrario, ingredientes que estimulan el sistema inmune del bebé.
*La caries es una afección originada por consumo de alimentos ricos en carbohidratos sobre todo monosacáridos de rápida acción metabólica. Los alimentos con más de un 14% de azúcar se consideran de ALTO riesgo cariogénico.
Se recomienda la lactancia materna exclusiva durante los 6 primeros meses de vida y complementada con otros alimentos hasta los 2 años o más, es decir; hasta que la madre y el bebé lo deseen.
Uso el chupete ¿hasta cuándo se considera inocuo?
No se recomienda prolongar el uso del chupete más de los 2 años de edad ya que produce cambios en la mordida (mordida abierta anterior), el habla y la deglución del bebé.
Caries rampantes del biberón.
Antiguamente, se endulzaban con miel y otros azúcares los biberones ya que su efecto placebo, contribuía a tranquilizar al bebé y facilitar su sueño. Sin embargo, este hábito afecta negativamente a los dientes, ya que al no limpiarlos después de la toma, se forman caries muy extensas y agresivas que son muy difíciles de tratar en un bebé tan pequeño. Por consiguiente, se produce la pérdida dental temprana lo que trae otras repercusiones mayores como problemas en la deglución, el habla y en la dentición definitiva.
¿Cuándo se deben iniciar las revisiones odontológicas?
Una vez erupcionados los primeros dientes. De esta forma habituamos al bebé a las consultas odontológicas, evitando futuros problemas de miedo y aprensión. Además, podemos identificar lesiones en estadios precoces, lo que facilita y simplifica el tratamiento.
¿Cómo se limpian los dientes de un bebe?
Si la alimentación es saludable y equilibrada, los bebés de 0 a 2 años, por lo general, no necesitan de cuidados especiales, ya que es muy difícil limpiarles los dientes. Aún así, si observamos que acumula muchos restos de alimento, se procede a limpiar la encía y los dientes con un guante específico, humedecido en agua.
Una vez que cumplen los dos años de edad, es cuando debemos iniciar a enseñarles cómo deben limpiarse la boca. Para ello, utilizaremos un cepillo blando con cabezal pequeño y una pasta dentífrica apropiada a su edad. Es preferible que el sabor sea agradable y que no contenga altas concentraciones de flúor ya que suelen ingerir la mayor parte de la pasta lo que podría producir daños estomacales. Posterior, se recomienda enjuagar con abundante agua y por último, el adulto revisará que no le hayan quedado restos de alimentos sobre los dientes.
Si tengo poco hueso, ¿puedo ponerme implantes?
Todo depende del grado de pérdida ósea que se padezca. Los avances en la cirugía bucal han hecho que muchos casos con severas pérdidas de hueso puedan resolverse con implantes realizando regeneraciones óseas.
Las regeneraciones de hueso pueden ser sencillas cuando hay poca pérdida y normalmente, puede realizarse en la misma cirugía en la que se coloca el implante. Sin embargo, en pérdidas mayores, la cirugía puede hacerse en dos fases: una primera en la que se realiza la regeneración propiamente dicha y una segunda donde se coloca el implante. Entre las dos fases, se esperan unos meses para la osteointegración.
Siempre deberá estudiarse cada caso de manera individualizada realizando un TAC previo a la colocación de los implantes, con la finalidad de valorar la cantidad de hueso existente y posteriormente planificar bien el procedimiento quirúrgico.
¿Cuánto tiempo tiene que pasar desde la colocación del implante a la colocación de la corona?
El tiempo varía en función de cada caso. En algunos casos, la corona se coloca inmediatamente después de colocar el implante. Esto es muy frecuente en el frente anterior en donde la exigencia estética es alta.
Por lo general, se espera de 3 a 6 meses para colocar la prótesis fija sobre el implante (6 meses en mandíbula y 4 en el maxilar superior).
¿Cómo debo limpiar mi prótesis dental?
Las prótesis fijas, las que permanecen siempre en la boca y el paciente no se las puede quitar, se lavarán de la misma manera que los dientes.
Sin embargo, las prótesis removibles, necesitarán unos cuidados diferentes.
Aquí os dejamos unas pautas:
- Lavarla con agua y jabón siempre después de cada comida. Para ello usaremos un cepillo especial para prótesis dentales. En caso de querer utilizar jabón o pasta, éste deberá ser adecuado al aparato. Hay que tener en cuenta que la prótesis se realiza con resina o resina y metal, y por tanto, los productos que usamos para los dientes, pueden ser abrasivos o rayar la dentadura.
- Cepillar la prótesis con delicadeza por todas las partes de su estructura (dientes, parte rosada, ganchos metálicos cuando los haya, parte metálica…).
- Retirar de la boca y desinfectar la prótesis por las noches. Esto se puede realizar con unas pastillas efervescentes que venden en las farmacias. Introducir la prótesis en un vaso con agua templada (no caliente porque puede dañar el aparato) y la pastilla a la vez. Dejar la prótesis en el agua el tiempo que indique el fabricante de la pastilla efervescente.
- Secarla con una servilleta de papel y guardarla en la caja.
Es muy importante dormir sin la prótesis, pues las mucosas orales deben descansar. De lo contrario, se favorece la aparición de Candidiasis orales.
¿Cómo puedo cuidar mis implantes dentales?
Los implantes deben cuidarse de igual manera que los dientes naturales:
- Cepillado dental después de cada comida con cepillo de dientes, eléctrico o manual indistintamente. También se pueden usar como complemento el irrigador dental y el hilo o los cepillos interdentales. Con estos conseguiremos eliminar los restos de alimentos que no hemos podido quitar con el cepillo de dientes.
- Revisiones periódicas en el dentista cada 6 meses.
- Radiografías intraorales 1 vez al año.
Con todo esto podremos prevenir o hacer un diagnóstico precoz de las lesiones que pueden afectar a los implantes, como puede ser la periimplantitis.
Normalmente, estas lesiones son indoloras, de ahí que será en las revisiones donde podamos detectarlas.
¿El blanqueamiento puede dañar los dientes?
Esta es una de las preguntas que más frecuentemente escuchamos en nuestras consultas y la respuesta es NO. El blanqueamiento no daña los dientes.
El blanqueamiento se realiza con distintos productos, siendo los más conocidos el peróxido de hidrógeno y el peróxido de carbamida.
Éstos penetran en el diente sin dañar sus capas y desde ahí actúan aclarando la tonalidad de la base.
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